
Capítulo 5: ¡No debo ganar al Buen Amo!

- ¡Patapúm! ¡El soldadito de Marche derriba al pony del amo! ¡Viva!

- ¡Rediós!

- ¿Cómo puede estar ganándome? ¡Si el otro día lo desmonté para tensarlo y vi que no tenía cerebro!

*Piensa, Amo, piensa... Tengo que hacer algo para distraer a esta sabandija...¡Ya sé!*

- ¡Marche! ¿Qué es ese olor? ¡¿No te habrás dejado la comida en el fuego?!

- ¡Ay de mí, ay de mí! ¡Que se me quema! ¡Voy corriendo!

- ...

*¡Es el momento! Veamos, cambio ésta... y ésta...*

- Uy... qué despistado soy, amito. Pero si hace dos horas que terminé de cocinar. ¡Ji, ji, ji!
- Eres un caso. Anda, continuemos. ¡Ja, ja, ja! *¿Cómo puede ser tan imbécil?*

- Mmm... A ver, a ver. El castillito allí, el pony allá...

- ¡Ya está!

- ¡Patapúm! ¡El soldadito de Marche derriba al reyecito del amo! ¡Viva!

- ¡¡Pero qué...!! ¡¡¡Aaaaarrrrgghh!!!

- Amito... ¿Qué hace con el tablero...? ¡¡¡NOOOOOOO!!!

- Ugh... ugh... Marche promete... no volver a ganar al Buen Amo...
*FIN*
Aquí termina el quinto capítulo de Las Desventuras de un BJD Casero. El afán por complacer a su amo continuará en el siguiente episodio. ¿Podrá Marche afrontar tan aciago destino (y no morir en el intento)?