domingo, 9 de octubre de 2011

Capítulo 6


Capítulo 6: ¡No debo perder las cosas del amo!



- ¡Ay! ¿Dónde está? ¿Dónde está? ¡No lo encuentro por ningún sitio!



- ¡Oh!



- ¡Marche ya sabe qué hacer! Veamos... con la D...



(Din-dong)
- ¡Yupi! ¡Ya está aquí!



- ¡Encantado! El Detective de casos muñequiles a su servicio.



- Déjeme ver, usted es el pequeño Marche y requiere mis servicios para encontrar la mascota virtual extraviada.
- ¡Oh! ¡Qué detective tan listo, ha adivinado mi nombre!




- Me lo ha repetido usted como cinco veces por teléfono. Pero sí, igualmente tiene cara de llamarse Marche.



- ¡Pero no demoremos en trivialidades! Comencemos a buscar pistas.



- Hmm... ¿Y esto?
- ¡Ah! Son las fotos favoritas del Buen Amo.




- Hmm... ¿Y esto?
- ¡Ah! Son los manga favoritos del Buen Amo.




- ¡Caramba! ¿Qué tenemos aquí? Una Mari Nakano de la colección Barbie Generation Girls del año 2000. Usted, señorita, estaría muy valorada en Ebay, si me permite el piropo ♥



- ¡Oh! ¡Señor Detective! ¡Mire, mire, ahí abajo! ¡La tapa del tamagotchi!



- ¡Elemental, querido Marche! Se trata sin duda de la carcasa trasera que cubre las baterías de la mascota virtual. ¡Una pista clave en la investigación!
- ¿Carca-qué? Si es la tapa de las pilitas...



- ¡Por mi resina! ¿Qué hace ese marsupial diprotodonto de la familia phascolarctidae reposando su orondo trasero sobre ese lecho?
- ¿Se refiere a Okoti? Vive con nosotros. Creo que ya estaba aquí antes de existir la casa.



- ¡Empiezan a encajar las piezas, querido Marche! Traigame con premura la aguja de tricotar más afilada de que disponga. Tengo una idea...



- Si no me equivoco (y yo nunca me equivoco), estamos a punto de revelar el paradero del objeto perdido. A mi señal empuje con fuerza.
- ¡Qué emocionante, señor Detective!




- ¡Touché!
(Ping)

- ¡¡¡AAAWIIINN!!!




- ¡MASIMINI-MANASÁ!
(Okoti sale corriendo)
- ¡Eureka! He aquí el objeto de nuestros desvelos.



- ¡Qué guachi! ¿Cómo ha sabído que lo tenía Okoti?
- ¡Es elemental! El marsupial robó la mascota virtual y estuvo manipulándolo sobre la cama. En algún momento, el tamagotchi se puso a dormir y le contagió el sueño al koala. Por suerte, sus afiladas garras sacaron por accidente la tapa de las baterías, quedando delatado ante mi implacable intuición.

- Ooh... (¿De dónde se saca esa pipa?)




- Bien, pequeño Marche. Aquí tiene el extracto de mis honorarios. Le haré un precio especial ya que somos BJDs de la misma casa. Cuídese y no dude en llamarme ante cualquier misterio muñequil.
- ¡Hasta lueguito, señor Detective! ¡Ha sido como la película de Basil pero más chuli!.




- ¡Qué alivio! Si el amito llega a enterarse de que se ha perdido, se habría disgustado mucho. Voy a dejárselo bien limpito.



(Puerta abriéndose)
- ¡Marche, ya estoy en ca...!



- ¿Y esto?



- ¿¡Pero qué...!?



- ¡¡Zoquete!! ¿¡Qué has estado tramando en mi ausencia!?
- ¡Amito, mire! ¡Le he dejado el tamagotchi como los chorros del or...!




(¡PAM!)
- ¡Uugh!




- Aaah... Un día más al servicio de la justicia. Qué sería del mundo de resina sin mi asombroso intelecto...



*FIN*


Aquí termina el sexto capítulo de las Desventuras de un BJD Casero. El ahínco por satisfacer a su amo continuará en el siguiente episodio. ¿Podrá Marche lograr tan ansiada meta (y no morir en el intento)?

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